2026, según Diseño Humano

Elige tus semillas.

Este resumen es para tomar conciencia del Programa colectivo en el que estamos inmersos, porque, cuando lo comprendemos, podemos observarlo y, cuando lo hacemos, dejamos de actuarlo de forma inconsciente.  Este es el escenario, el clima, que estructura nuestra experiencia de la realidad, afectando a todo el planeta, en general, y a cada uno de nosotros de manera particular.

Este y cada transito puede influir en nuestra experiencia y sacarnos o no de nuestro verdadero camino.  Comprender el clima neutrínico ayuda a mantenerse orientado y a volver al único lugar de verdadera corrección, que está expresado en nuestro potencial personal o gráfica de Diseño Humano.

Repasemos el 2025

Estuvo dominado por el Canal 35/36, emocional y colectivo.  Articula el proceso de vivir la experiencia humana a través de la Ola Emocional (subiendo y bajando): la expectativa, la vivencia, la crisis, el progreso y la integración.  En el 2025, se sintió como una fuerza dominante, una presión constante, por experimentar, por atravesar, sentir, incluso cuando no se sabía dónde ir. 

Fue un año emocionalmente intenso, exigente y agotador.  Hubo mucho movimiento, pero nada se resolvió armónica o reparadoramente o incluso empeoró.  Se rompieron ilusiones sostenidas durante años, valores evidentes, supuestos emocionales no cuestionados y patrones relacionales tolerados durante décadas.  Vino a mostrar que no era posible sostenerlos más.

Fue un año de desmantelamiento interno individual y colectivo.  Se sentaron las bases de la disolución que sigue sucediendo hoy.  El 35/36 sirve para compartir la experiencia emocional a nivel colectivo.  2025 fue desestabilizador, no particularmente para ti, sino para todos.  Los próximos años estarán marcados por cómo vamos a gestionar lo emocional, cómo nos relacionamos con lo que sentimos y cómo lo expresamos.

2025 mostró cómo nos estábamos sintiendo por dentro y no fue cómodo.  No vino corrigiendo, sino forzando el movimiento.  Hizo que el avance fuera inevitable y nos abrió a la compasión (sobre todo con nosotros mismos).  Así, comienza 2026, con lo que sucedió en el año anterior.

¿Qué semillas estás dispuesto a plantar ahora? 

Porque sembrar no es gesto inocente, se observa el potencial antes de hacerlo, se evalúa el tipo de fruto que puede dar, cuánto tiempo y qué terreno necesita, qué vale la pena cultivar.  2026 es un año de siembra, no de resultados ni de consolidación.  Se eligen direcciones, no destinos.  Lo emocional es determinante y la voluntad, los acuerdos y el valor personal van a estar en el tablero de juego.

Retorno Solar

Canal 37/40

Además de ser el referente del año, constituye los Nodos Lunares, es el punto de vista en el que todos estamos mirando la realidad, por lo que es muy potente.  El Nodo Norte está en la 37 (reforzando lo emocional, la de la lealtad), al igual que la Luna, y el Nodo Sur en la 40 (en el Ego, la de la determinación). Este escenario pone la pregunta de cómo nos vinculamos, cómo construimos comunidad, cómo sostenemos acuerdos.

Este Canal forma parte de la Cruz de la Planificación, la que ha definido la experiencia de la humanidad por más de cuatro siglos.  Es la era de los contratos, los pactos, la seguridad basada en acuerdos, la responsabilidad compartida, los sistemas de apoyo colectivos: familia, estado, trabajo, economía, bienestar social y esto seguirá hasta el 2027.  2026 es el último año antes de que se produzca el cambio del Programa colectivo a la Cruz del Fénix Durmiente.

Implica pasar de una lógica basada en acuerdos colectivos a una de responsabilidad individual y regeneración desde el Yo.  Por eso, es tan significativo que este Canal aparezca justo ahora.  Funciona como una revisión final de lo que ha sucedido y qué deseamos llevar a la siguiente etapa.  No es una condena del pasado, sino que se se trata de verlo con claridad para poder soltarlo.

Este es un Canal arquetípico, habla de cómo la humanidad se ha unido para sobrevivir, cooperar y sostenerse.  Este Canal articula el intercambio entre trabajo y apoyo, entre compromiso y pertenencia, entre obligación y calor humano. 

La Puerta 40, en el Ego, representa la capacidad para trabajar para la tribu, es la energía que sostiene el compromiso material: yo aporto mi esfuerzo, mi trabajo, mi constancia y, a cambio, recibo apoyo, reconocimiento y seguridad.  Pero esto también implica la capacidad de retirarse antes de agotarse, lo cual no significa rechazar la comunidad ni ser antisocial, sino reconocer cuando un acuerdo ya no compensa, cuando el intercambio se ha desequilibrado, cuando el esfuerzo no vuelve en forma de apoyo real.

Existe entonces la capacidad de organizarse para la liberación; es el momento en que algo interno dice: “este trato ya no funciona, no es sostenible, me agoto”.  Es tiempo de recuperar la integridad.  La retirada no es el final del vínculo, es el primer paso hacia la renegociación; si no se pudiera hacerlo, entonces es una imposición.

Esto es lo que pasará en el 2026: retiradas, suspensiones, cuestionamientos, revisaciones, disoluciones, renegociaciones y bases para acuerdos futuros completamente nuevos.  Esto es a nivel personal, político, económico y social.  Lo estamos viendo: es maniobrar antes de entrar en la nueva etapa.

La Puerta 40 describe el punto de partida, el Nodo Sur, la Puerta 37 describe la dirección hacia la que nos movemos, el Nodo Norte.  Esta es la Puerta de la Lealtad, del calor humano, del vínculo emocional dentro de la tribu, la sensación de pertenencia, el pegamento que hace que los acuerdos tengan sentido.  Sin esto, el intercambio se vuelve solo funcional, por lo que el desgaste es inevitable.

Con la Luna reforzando esta Puerta, muchas personas sentirán claramente dónde falta ese calor, dónde la lealtad se ha vuelto unilateral, donde la pertenencia se ha transformado en obligación.  Entonces, aparece la búsqueda: dónde sí existe esa relación, dónde hay coherencia entre lo que se da y se recibe, dónde hay liderazgo que encarna lo que dice.  Por eso, uno de los temas del 2026 es la limpieza de dependencias, en la familia, en el trabajo, en grupos, en organizaciones; no para negar la comunidad, sino para hacerla más honesta.

Esto significa retirar el componente puramente material o utilitario para ver qué queda debajo.  Si desaparece el interés, ¿queda amistad, devoción natural, calor humano?  Si no queda nada, entonces el acuerdo se reduce al dinero, al deber y a la obligación, lo cual, al largo plazo, es desgastante e insostenible.

Planetas.

Puerta 41 – Sol, Mercurio, Venus, Plutón.

Es la de los inicios, de la esperanza, de la fantasía, es la semilla de la experiencia, es el impulso primigenio, con la cual comienza cada año.  En este, más que todos, es anhelo, pero no está asegurado el deseo de pertenencia.  Las personas se unirán por esta expectativa, pero no hay todavía responsabilidad ni pactos sólidos.  2026 no es un año para comprometerse a largo plazo sin discernimientos, es para orientarse, para sentir hacia dónde resuena el cuerpo, para observar qué acuerdos despiertan la vida y cuáles generan tensión.  Es un año de prenegociación, no se sellan pactos.

No es un año de decisiones definitivas, que exija cerrar todos los temas, ni comprometerse con estructuras que todavía no han madurado.  Pide orientación interna, lo que no es claridad total sino honestidad total con uno mismo.  No nos preguntamos qué va a pasar, sino desde dónde estoy diciendo que Sí: ¿desde la esperanza, desde el miedo a quedarme fuera, desde la dependencia, desde la lealtad ciega o desde una alineación interna y real? 

Pone el foco en la integridad personal y la coherencia.  No todas las invitaciones están hechas para ser aceptadas, no todas las pertenencias están destinadas a durar.  Es parte de la transición de la época.  Este año, nos pide aprender a no forzar pertenencias, a no mantener acuerdos solo por inercia o por temor a la pérdida.  Lo que no esté sostenido por una base emocional honesta irá perdiendo fuerza de forma natural.  Es un año de depuración silenciosa, no dramática.  Esto exige sobriedad emocional.  Decir No de forma clara a tiempo es un acto profundamente amoroso, mucho más que sostener una relación ya acabada. 

Puerta 60 – Marte

La Puerta del realismo y de la aceptación de los límites, de lo que no puede cambiarse.  Define los contornos estructurales dentro de los cuales puede surgir la innovación.  Con Marte, la energía se vuelve más reactiva; aparece la tentación de ignorar los límites (encontrando caminos creativos dentro de ellos) o de ignorarlos, sufriendo las consecuencias (peleas, guerras, terrorismo).  Hay espacio para la creatividad, la innovación y la mutación, pero no los hay fuera de los límites; negarlos no los hace desaparecer.

Puerta 43 – Júpiter

La Puerta de la presión colectiva por comenzar ciclos nuevos.  El riesgo es empezar cosas antes de tiempo, sin base suficiente, y verse obligado a abandonar, con la frustración o la vergüenza que puede generar.  Hay que seleccionar bien la semilla, no todo lo que empieza este año está destinado a continuar, lo cual no es un error, sino parte del proceso.  Mantenerse fiel a uno mismo, confiar en la propia fortaleza y poder decir No ayudan.

Puerta 36 – Saturno

Hay crisis que no pueden evitarse, no todo se puede arreglar o prevenir.  Saturno pide mantener una actitud correcta cuando no hay soluciones claras, no caer en el cinismo ni endurecerse internamente.  A los pocos días, avanza hacia la Puerta 25, la de la inocencia y la sanación: sanar no es olvidar lo ocurrido ni ser ingenuo, es integrar la experiencia sin perder la apertura.

Puerta 8 – Urano

La Puerta de la expresión individual como contribución al colectivo.  ¿Quién define el relato, quién controla los flujos de información y quién sabe discernir?  Se redefine cómo se estructura esa expresión individualidad y su reconocimiento, enunciando claramente valores nuevos, adecuados a las circunstancias, sustituyendo a los obsoletos.  Encaja con las enormes posibilidades que ofrece la Inteligencia Artificial y también con la manipulación de la información a través de la ingeniería social y de la degradación del lenguaje, lo que colapsa la toma de decisiones individuales. 

El riesgo es la competitividad, la necesidad de ser el mejor.  La oportunidad es una contribución genuina, humanizante, coherente y con sentido y discernimiento (que es supervivencia ahora).  No se trata de saber más, sino de nombrar mejor, preguntar mejor, percibir cuándo callar, sostener la complejidad sin simplificarla.  No es un escenario de fe, sino de responsabilidad mental individual.  Las nuevas élites en este tiempo de Urano serán personas con criterio propio, capacidad de síntesis, pensamiento no polarizado y el uso consciente de tecnología cognitiva, personas que puedan pensar y no solo reaccionar sin criterio.  Esto puede reconfigurar los vínculos, ahora por afinidad mental, calidad de diálogo, capacidad de intercambio real y nivel de discernimiento.

Puerta 25 – Neptuno

La Puerta de la inocencia y la sanación.  Neptuno puede generar idealización, proyección, confusión entre lo que es y lo que podría ser.  Es fundamental anclarse en lo real, no perderse en fantasías colectivas ni en promesas vacías.  Es necesario confiar en procesos que no se ven claramente, en que la sanación ocurre incluso cuando no es visible; es una confianza madura que convive con la incertidumbre.

Puerta 42 – Quirón

La Puerta del crecimiento y del cierre de ciclos (no hay incremento sin finalización).  ¿Qué ciclos necesitan terminar para que pueda haber un aumento real y no una repetición maquillada?  Esto es especialmente relevante para las personas en torno a los 50 años, las cuales han tomado muchas responsabilidades.  Esta etapa se ha completado, la forma en la que han vivido ya no es válida.  ¿Hay un lugar para ellos en este nuevo ciclo o están intentando permanecer en un modelo que se está acabando (con una transformación tecnológica que ha cambiado todo) y donde ya no son relevantes? 

Quirón ofrece una actitud para atravesar este tiempo: cerrar los ciclos conscientemente, no intentar forzar un modelo agotado, aceptar que soltar es una condición previa para que algo nuevo pueda crecer.  Nos invita a revisar qué etapas vitales están ya completas, a reconocer el duelo que implica cerrarlas y a adoptar una actitud sanadora que no se basa en negar el final sino en integrarlo, en aceptar que hay ciclos que no se reparan sino que simplemente se completan, que hay que asumir los errores y aprender de ellos, entendiendo que el juego es Prueba y Error.

Algunas ideas, nacidas de la Consultoría.

Vivir en el aquí y ahora: Muchas personas, frente a los desafíos actuales, han entendido que permanecer en el presente es lo que los ha ayudado, sin perderse en el pasado ni en las expectativas del futuro.

Salud: Los sistemas de salud de todos los países están llegando a su límite.  Ello obliga, en forma progresiva, a que las personas asuman un mayor compromiso directo sobre su propio bienestar y salud física.  Quien siga esperando que alguien externo (médico, sistema, etc.) resuelva por completo su proceso, probablemente se enfrentará a grandes dificultades.  El tránsito hacia la responsabilidad individual que se abre nos invita a hacernos cargo de nuestra salud.  Prevención, autocuidado y mucho discernimiento.  No se trata de abandonar todo, sino de romper la dependencia pasiva hacia ellos. 

Relaciones: Los vínculos, tanto recientes como viejos, se están disolviendo.  Vivirlo sin resistencias, sin drama, sin querer retener, es más frecuente y natural.  No todo vínculo está destinado a permanecer y forzar la continuidad solo genera sufrimiento. 

Desintoxicación antes del cierre: La Puerta 41 describe este proceso con sencillez.  Muchas personas van a consultas porque quieren algo nuevo, pero no revisan lo que ya no funciona, lo que hay que cerrar, las dinámicas y estructuras que están agotadas y merecen ser dejadas atrás.  Solo después de esa limpieza previa, es posible que el deseo, que la esperanza se transformen en experiencia real en el futuro: no se inicia nada sin un cierre primero, idea central del año.  La retirada a tiempo, el silencio consciente y un No bien colocado son actos de amor, integridad y coherencia, no de rechazo.  Esto es raro, lo normal es aguantar, adaptarse, ceder hasta que la presión se vuelve insostenible y aparece la explosión. Sostener acuerdos que ya no funcionan no es lealtad, es postergar un conflicto que acabará siendo más dañino. 

Proyectos que desaparecen: Planes o acuerdos finalizan abruptamente (con la consiguiente pérdida económica) y la reflexión que surge es acerca del descubrimiento, a través de esa experiencia, de algo más profundo: seguían a salvo, vivos y sostenidos.  Hemos construido expectativas e ideas en el pasado que ya no son fiables; una de ellas es que el sostén real no siempre viene de los acuerdos formales, sino de la capacidad de habitar el presente con discernimiento.  Las energías que estamos analizando ya están en marcha, no como conceptos sino como vivencias.  2026 no es un año para aferrarse a certezas pasadas, sino para escuchar con atención lo que se está reconfigurando. 

Primer semestre.

Plutón estará en la Puerta 41 hasta julio: el inicio no es puntual ni efímero, permanece en el tiempo y opera en el trasfondo; actúa como reprogramación de expectativas, es una transformación lenta, pero radical, de lo que deseamos, lo que esperamos del futuro y lo que imaginamos como posible.  Por eso, querremos iniciar algo, pero no sabremos qué ni cómo.

Neptuno permanece inicialmente en la 25, con lo que se caerán máscaras.  Pone énfasis en procesos de curación profunda, pero no desde la claridad sino desde un estado velado, no se ve mientras ocurre.  En marzo, se desplaza hacia la Puerta 17, de la opinión y la anticipación lógica del futuro, lo que podría manifestarse como narrativas confusas, con proyecciones que no se sostienen en hechos contrastables.  No es un momento para tomar decisiones basadas en opiniones colectivas.

Urano inicia en la Puerta 8, lo que incluye formas nuevas de comunicación, creación y exposición públicas, pero a finales de abril Urano cambia a la Puerta 20, la del ahora y de la autenticidad.  La expresión deja de ser solo creativa y pasa a ser inmediata, se intensifica la necesidad de actuar, hablar y mostrarse en el presente.  Esta impulsividad puede manifestarse como autenticidad o como reactividad, la diferencia estará en el nivel de conciencia.

Saturno comienza en la 36: las crisis no se pueden evitar y no todo es controlable.  A finales de enero, se desplaza a la 17, energizando propuestas que comienzan a tomar forma.  Luego pasa a la 21, introduciendo la búsqueda de control para sostener nuevas estructuras que se están diseñando.  Esto se puede traducir en liderazgo sobrio y responsable o en exceso de control y pérdida de apoyo del entorno. 

Júpiter transita la 53, reforzando la presión por iniciar nuevos ciclos, lo que exige que discernamos entre semillas reales o impulsos momentáneos. 

Hasta mayo, los entornos nodales están en el Canal 37/40, pero cambian al 55/59, desplazando la atención de la pertenencia tribal a la libertad individual y hacia vínculos más íntimos.  Con estos tránsitos, se desmonta la ilusión de que el viejo mundo sigue intacto y nos puede valer, sino de vislumbrar hacia dónde se está moviendo el campo.

Decálogo para el 2026.

1. No intentes cerrar el futuro. 2026 no es un año para decisiones definitivas, sino para orientarte con honestidad.

2. Observa desde dónde dices Sí. Distingue entre compromiso por integridad y adhesión por miedo, inercia o dependencia.

3. Selecciona bien las semillas. No todo lo que empieza este año está destinado a continuar. Y eso está bien.

4. Retírate a tiempo de lo que ya no compensa. La retirada consciente es el primer paso hacia acuerdos más honestos.

5. Limpia dependencias antes de crear nuevos vínculos. Sin limpieza previa, lo nuevo reproduce lo viejo.

6. No confundas esperanza con garantía. La expectativa emocional precede a la experiencia. Todavía no hay estructura.

7. Menos opinión, más observación. La primera mitad del año está llena de narrativas de futuro poco fiables.

8. Respeta los límites. La creatividad real surge dentro de ellos, no negándolos.

9. Mantén una actitud correcta en la incertidumbre. No todo puede arreglarse. Sí puede sostenerse con humanidad.

10. No hagas promesas que no puedas cumplir en 2027. Lo que siembres ahora tendrá consecuencias más adelante.

Esta es una desgrabación de un informe de VICTORIA MALVAR, a quien le agradezco su síntesis y sabiduría.

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