
¿Te diste cuenta la importancia que le damos al pasado? Enorme. Básicamente, lo usamos de excusa y justificación para todo lo que nos sucede: malos padres, mala educación, mal ambiente, malas posibilidades, malas compañías y etcéteras.

Traemos el pasado al presente cada vez que recordamos algunas de estas cosas o las nombramos (“Lo que pasa es que mi papá no me reconocía”). Nos resulta más fácil eso que hacer cambios en el aquí y ahora.

Paradójicamente, es lo único que funciona. Podemos ir a terapia por años, leer mil libros, realizar toda clase de prácticas, pero no tendrán resultados si no tomamos conciencia en el instante y hacemos algo distinto, algo que nos saque del condicionamiento del pasado y de los demás, algo que nos lleve a un espacio nuevo.

Ahora es el único tiempo verdadero. Aquí es el único lugar real. Aquí y ahora es la única oportunidad de transformación hacia nuestra esencia.




