
La transformación como un proceso que se va desplegando de acuerdo a sus posibilidades y resistencias, poco a poco, con conciencia, en el aquí y ahora.

El trabajo espiritual más profundo que podemos realizar es con ellos, ya que no hay nada más liberador. ¿Por qué? Porque estos aspectos heridos de los Niños son: una escenificación de lo que venimos a sanar como individuos; una forma de solucionar la relación padre/madre (y el alma familiar), ya que espejamos los conflictos de ellos; la vía para comprender cabalmente los aspectos femeninos y masculinos que somos y unirlos en un matrimonio sagrado, que activará la auténtica creación; la conexión con nuestra Alma.

El tema del mes es ACTIVACIÓN. El descontento emocional alimentará el impulso, la fricción y el deseo de cambio. Reconectar con nuestra pasión no solo será posible, sino también aconsejable.

En estas épocas de formidables cambios, todos estamos enojados. Muchos se sorprenden de que no se sienten amables y buenitos con tanta Energía entrando y que, por el contrario, están molestos, irritables, impertinentes, cortantes, cansados. ¡Bienvenidos a la Nueva Energía!

En vez de emparchar el ego, sanemos la carencia a través del Ser.

Cuando soltamos las tontas y negativas presunciones del Ego, sus miedos y controles, todo se soluciona rápido y mejor de lo que pensábamos, aparecen oportunidades que no creíamos posible y adecuadas a lo que somos.
