
Wu Wei o la no acción
El pensamiento Wu wei es un modo de actuar que no deja trazas en la Naturaleza, invisible, armonioso y que no se delata a sí mismo. Una especial forma de fluir sin influir, de vivir sin interrumpir y de favorecer sin impedir.

El pensamiento Wu wei es un modo de actuar que no deja trazas en la Naturaleza, invisible, armonioso y que no se delata a sí mismo. Una especial forma de fluir sin influir, de vivir sin interrumpir y de favorecer sin impedir.

Como siempre, el cuerpo es la gran vidriera. En general, el lado izquierdo del cuerpo simboliza lo femenino y el derecho lo masculino. ¿Cómo sientes un lado y el otro? ¿En cuál se localizan los síntomas y los dolores? ¿Cuáles son? ¿De qué te hablan?

La energía masculina se inclina al hacer, la femenina al estar. Lo que no hemos explorado extensamente es que tenemos las dos energías dentro de nosotros. Todos nos beneficiaríamos de habitar nuestras energías integralmente y danzar con cada una de acuerdo a cada momento.

Soy un planeta. Contengo miles de vidas y planeo seguir expandiéndome. Soy inmensamente feliz de ser auténticamente yo, una humana divina en este tiempo y en este lugar. Escribo esto para recordármelo.

Cuando volvemos de hacer gimnasia, a veces pasamos delante de este negocio, que tiene un jardín en su pared. Miramos cómo van creciendo las plantas, las flores, alguna semilla que voló y recreó un nuevo diseño… son las pequeñas cosas que alegran el día…

No nos damos tiempo para observarnos y darnos cuenta de nuestros mecanismos y programaciones. Lo paradójico es que no captamos que no es necesario un tiempo extra para hacerlo, sino que la conciencia es el recurso fundamental de percepción y cambio. Todo lo que somos y hacemos son oportunidades de sanación y creación. Así, el tiempo pasa de ser lineal y productivo a ser infinito y presencia.

Bajar la velocidad y reconectar con las cualidades de lo Femenino es parte de la sanación.

“Hemos aislado el tiempo del corazón del tiempo del mundo físico. Tratando de conquistar a la materia, hemos sido conquistados por ella. Somos objetos de un tiempo creado por nosotros y no sujetos del tiempo de la conciencia, del espíritu, del corazón. El tiempo del corazón no corre detrás de nada y un corazón tranquilo nunca es derrotado por el tiempo”.
