
El valor del diseño original y lo poco que lo honramos.
Es el karma de los Generadores: desperdiciar su energía en actividades que no valen demasiado, mientras que no hacen lo que verdaderamente quieren y están diseñados para lograr.

Es el karma de los Generadores: desperdiciar su energía en actividades que no valen demasiado, mientras que no hacen lo que verdaderamente quieren y están diseñados para lograr.

La cadena ya no será de víctimas, sino de conciencias despiertas ayudándose mutuamente a crecer. Para ello, lo viejo no tiene cabida y deberá terminar; seguir aferrándonos en la ilusión de que podremos mantenerlo solo hará que sea más sufrido y costoso; abramos los brazos y soltémoslo.

En Argentina (y en otros países), se dice que la educación y la salud son gratuitas. No existe eso: se pagan con los impuestos de todos nosotros. Esto se replica en cualquier otra prestación que obtenemos de esta forma, ya que siempre hay alguien que la sostiene con su dinero, trabajo, conocimientos, etc.

Este año (y estos días), tenemos una gran presión sobre nuestros Centros mentales (Cabeza y Ajna en Diseño Humano). Según como lo tomemos, puede ser una gran oportunidad o una gran prisión.

La enfermedad,l en lugar de ser el final de un desarrollo de “salud”, es el inicio de un proceso de sanación de una enfermedad que se arrastraba y de la que no se tomaba conciencia.

Muchos pacientes que están en un camino de evolución me han confesado en algún momento que han creído que su “misión” era crear algún instituto que cambiara al mundo (o una terapia o un libro o lo que sea). Y que, como no lo habían logrado, sentían que estaban desperdiciando sus vidas. Los entendí perfectamente porque yo también tuve esa fantasía.

El tema principal para Julio es «Revisionar, Repasar, Reiniciar»

Un problema y una solución.

La mente tiene su poder, es innegable, pero es totalmente desperdiciado por la forma en la que pensamos. Cuando aprendemos a ponerla en su lugar, a ser un instrumento al servicio del Ser, a manejarla para nuestro beneficio, todo se transforma.

El fracaso puede ser un gran maestro. Es más, puede bajarnos del Ego de un plumazo y acercarnos a la profundidad e integridad del Ser. La melancolía y la tristeza pueden ser el caldo de cultivo de una creatividad desconocida para nosotros.
