
No es solo porque estamos a fin de año y hay una urgencia colectiva para finalizar lo que tenemos entre manos, sino que también hay una energía de cerrar etapas para comenzar nuevas aventuras.

Esto puede implicar muchos temas, tanto personales como grupales, y es de ayuda tirar, regalar o reciclar ropa, enseres, cosas que ya cumplieron su propósito o que ya no nos representan.

El orden, la limpieza, la claridad, los espacios vacíos nos predisponen bien para iniciar ciclos novedosos o transformar otros, según los tiempos presentes. No esperes a que la vida te obligue. Hazlo con calma, tiempo y gratitud.