Una modelo avanza vestida en brillos dorados, sobre un camino dorado, bajo una luz dorada, susurrando sensualmente que puedes todo… mientras uses el lujoso perfume que viene en un envase dorado…
Un aviso así sería el punto cúlmine de millones de otros que nos inducen a creer que, si consumimos determinados productos, no tenemos límites en nuestras pretensiones.
Esos productos pueden ser cosas, autos, ropas, electrodomésticos, vacaciones, carreras universitarias, cursos espirituales, relaciones pasajeras, seguidores, etc., etc. y más etcéteras.
Tú necesitas.
Los que no llegan a un mínimo de ellos piensan que, cuando los obtengan, serán felices y los que tienen muchos o demasiados piensan que, teniendo más, podrán estar en paz.
Tanto los que no poseen suficiente dinero como los que son hipermillonarios se engañan diciendo que el dinero no hace la felicidad, cuando no se trata de eso, sino de prosperar en un mundo material, en el que es necesario.
A pesar de la increíble cantidad de ofertas de cualquier cosa, como jamás en la historia, seguimos en lo más básico: ¿qué necesitamos verdaderamente?
Tú puedes todo/Tú puedes tener todo.
Es interesante lo que sucede cuando aparecen palabras indefinidas como “todo, nada, nadie, ninguno”. En principio, lo que se plantea no tiene sustento, porque estamos en una dualidad, así que son inviables.
“Tú puedes todo” no existe. Somos limitados por el cuerpo, el tiempo, la economía, las capacidades, las posibilidades, por una serie enorme de contingencias que no podemos manejar y, sin embargo, lo creemos.
Y salimos llenos de ímpetus e ilusiones a comernos el mundo, para volver destruidos, pero pensando que, con más esfuerzo y lucha, lo lograremos algún día.

Tú no eres suficiente.
En eso se basa la sociedad: en zanahorias reemplazables continuamente. Si tienes esto, te falta aquello; si llegaste a tal, alcanza cual. Nada es suficiente.
La ansiedad actual, un mal de la época, es producto de esta exigencia constante a ir por más, a no saber qué requisitos necesitaremos en este futuro tan incierto, a sentirnos insuficientes, carentes, inadecuados.
Si no detenemos esta carrera desquiciada, nos volveremos locos. Y no podemos hacerlo afuera, porque se alimenta sola, a través de máquinas, ni siquiera de humanos.
TÚ ERES.
No puedes todo. No puedes tener todo. Eres lo que eres. Así de simple, y de complejo. Esto habilita ciertos dones, aprendizajes, alternativas, nada más, ni nada menos.
Si tú no sabes esto ni fijas pautas propias, eres prisionero del afuera y correrás el día entero tras metas ajenas. Conocerte, saber con qué cuentas y hacia dónde dirigir tus energías, lo hace más simple.
Sí, estamos en una transición caótica y complicada. Si te sostienes en TU centro, si mantienes la calma en medio de la tormenta, podrás fluir con ella sin tantos contratiempos. Confía en quién eres y en que tienes lo necesario.

Para conocerte y fluir tus Estrategias, haz tu Carta de Diseño Humano.
4 comentarios
Hola Laura, es cierto!! estos mensajes que casi se mueven de modo sutil en nuestro interior como un mandato que recibimos hace tiempo en momentos donde aun no eramos lo suficientemente grandes como para entender si realmente podemos porque carecemos de experiencia de vida. Asi como nos enseñaron a sentirnos culpables en la iglesia, pegandonos golpecitos en el Timo “casualmente” …por mi culpa, por mi grandisima culpa”…yo era muy chica, 8 años aprox. y me recuerdo rezando esa “afirmacion” que nos hacian decir y cuando creces no sabes porque pero subyace una sensacion de culpa permanente…y asi tantos otros mandatos pasados de generacion en generacion y repitiendo en automatico…claro que hay que intentarlo pero teniendo en cuenta nuestros limites…si no despertamos y miramos por que estamos diciendo esto…porque nos hacen creer que podemos todo…vamos desenmarañando semejante tejido ancestral que nos hace sentir menos, fracasados, invalidos…por eso, que bueno tomar consciencia de los mensajes que fuimos escuchando y los creimos porque todos lo dicen…que bueno, despertar e ir viendo otra realidad que no es la que nos contaron y en la que se vive indudablemente mejor aceptandonos y viviendo una vida mas relajada sin la presion del sistema que nos lleva a un estado de estres permanente.
Bendiciones para el Camino!
Así es, Gladys, los mandatos pasados de una generación a otra, más los nuevos (que son peores, porque son sutiles y “enpoderantes”) deben ser concientizados y revisados, a fin de vivir desde nuestras posibilidades y dones.
Gracias por tu comentario! Mucha Luz! ✨💝
Gracias Laura. Me resisti a leer este mail hace unos dias, pues yo creo que si puedo todo. Finalmente hoy lo leí
Lo que entendí es que “tu no puedes todo”, tu ERES TODO
El correr detras de cosas significa que aun no me di cuenta de que ya SOY eso
Luego puedo elegir hacerlo, pero solo por la diversion de hacerlo y no porque “lo necesito”
Roxana, en esta encarnación, no somos TODO. Esta es una experiencia de limitación. Al aceptar eso y utilizar nuestro diseño para elegir, en lugar de seguir mandatos externos, fluimos, conectando con nuestro Ser. Por eso, eres lo que eres y es maravilloso! Ámalo y disfrútalo.
Te mando un cariñoso abrazo.