
Uno de los problemas de no poder soltar el pasado es que tendemos a quedarnos con los hechos, con lo que sucedió, y no podemos comprender el aprendizaje.
🤷
Vivimos en una sociedad perfeccionista, que castiga o denigra el error. Un completo desatino desde todo punto de vista. Principalmente, porque cualquier enseñanza comienza con una equivocación. Un niño no sale de la cuna y camina, sino que pasa por una serie de etapas (y de caídas) hasta que lo logra.
👏
Aceptar, y soportar, la Prueba y Error es fundamental y saludable. Al hacerlo, es posible perdonarnos y continuar evolucionando. Esto se consigue si nos damos cuenta de la causa de la falla. Nos equivocamos y nos preguntamos: “¿Qué puedo aprender aquí?”.
🤔
Si solo nos culpamos, nos avergonzamos, nos negamos, seguiremos tropezando una y otra vez con la misma piedra, sin obtener nada más que mayores problemas. Entonces, en lugar de detenernos en el suceso, debemos buscar la enseñanza y luego trascenderlo. Ya no importa, fue la oportunidad para aprender algo, que de eso se trata la vida.
💝
La Línea 3 en Diseño Humano es la de Prueba y Error (¿la tienes?).




