
Un amigo (que también cumple mi misma edad) me desea feliz aniversario y me dice: “¡Llegamos!”. Me causó gracia y me hizo pensar que es cierto.

Se lo comento a un expaciente que me saluda y me escribe: “¡Y llegaste muy bien!”. Y es cierto.

Todo para agradecer entonces. Parte genética, parte cuidado, parte destino, parte conciencia, la verdad es que estoy en un excelente momento.

Me siento de 35 (¡jaja!), estoy bien de salud (¡y sin remedios!), con proyectos, en una casa y un barrio que me encantan, con un trabajo que amo, con personas que adoro tener alrededor (amigos, conocidos, pacientes, consultantes).

AGRADEZCO A TODOS POR SUS SALUDOS, POR ESTAR, POR COMPARTIR EL DESEO Y EL ACTO DE DEJAR UN MUNDO MEJOR.