
En estos días, no he tenido ganas de escribir. Estoy concentrada en las cosas cotidianas y en lo que me haga la vida más tranquila y disfrutable. Vengo de un tiempo estresante, no por situaciones, sino por estados de ánimo y decisiones a tomar.

Ahora, estoy en paz. Más conectada con mi interior, restándole importancia a cosas que la sociedad nos vende como necesarias y, sobre todo, a la visión general de lo que somos y hacemos aquí.

Cuanto más me desconecto del afuera, más me encuentro y más encuentro lo que es para mí. Espero que esta pequeña reflexión te ayude.




