Subestimamos las pequeñas acciones.

¡Hay que ser un héroe!

Hace mucho, llegué a esta conclusión. Primero, fue en lo personal y después en lo profesional. Al igual que la mayoría, cuando quería hacer cambios o sucedía algo complicado, me forzaba a grandes actos que terminaran con el tema.

🦸‍♀️

El problema era que me resistía terriblemente a hacerlo. Tenía miedo, culpa, ira; no creía que fuera capaz; era demasiado para mis fuerzas; había que hacerlo perfecto; se me ocurrían escenarios catastróficos, mi mente era un desastre y ni hablar de mis emociones.

🥺

Con semejante panorama, era como querer escalar el Everest en un día, sin equipo ni entrenamiento. Entonces, entendí que eso era ridículo, que solo debía ocuparme de un día a la vez, tener metas chicas y hacer lo que podía. Con eso era suficiente.

👍

Al ponerme en acción, paso a paso, todos los días un poco, las cosas se comenzaban a mover, aparecían soluciones y oportunidades, las personas me ayudaban, hasta que finalmente lograba la transformación o se resolvía el asunto.

😍

Como terapeuta, observé el mismo patrón con mis consultantes: casi todos pensaban que tenían que hacer algo heroico y desestimaban las pequeñas acciones. Sin embargo, eso es lo que verdaderamente funciona. Prueba.

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