Cómo reemplazar la lucha.

Durante siglos, la Humanidad ha hecho un culto de la lucha, el esfuerzo y el sufrimiento. Siendo nociones bien masculinas, en este mundo patriarcal, se han erigido en lo deseable y recompensable: ningún triunfo vale la pena si uno no se esforzó hasta el límite (usando la exigencia, la competitividad, el sacrificio), ningún premio obtiene más respeto que aquel que se conquistó duramente, ninguna persona es más admirable que aquella que sufrió desdichas y desventuras y se sobrepuso con tesón y voluntad.


La Ley del Menor Esfuerzo (típica de la Naturaleza y el Cosmos) tiene muy mala prensa. Sacarse de encima los prejuicios que traemos y que nos inculca constantemente la sociedad implica una labor extra, pero nos da una enorme libertad. Sin darnos cuenta, vivimos luchando, criticándonos, defendiéndonos, presionándonos, recreando patrones infantiles de desvalorización, mediocridad y resignación, cayendo una y otra vez en el mismo tipo de actitudes, de relaciones, de trabajos, de problemas (aunque hicimos lo indecible para cambiarlos… o eso creíamos…).

Del viejo al nuevo paradigma.

Hay un nuevo mundo. El primero paso es conocerlo. El segundo es aceptarlo como posible para nosotros.  Esto es arduo al comienzo.  Reaccionamos sacando todas las sombras posibles. ¡Y está bien! Así podemos conocerlas, trabajarlas y liberarlas, reemplazándolas por nuevos conceptos. ¿Cuáles son ellos? Aquí va un resumen:


ANTIGUO PARADIGMA: Es mecanicista. Desintegra, divide, reduce, fracciona. Atiende la parte. Estudia objetos. Es rígido y estático. Niega toda contradicción. Acentúa el poder, el hacer. Es intelectual-racional, lógico.



NUEVO PARADIGMA: Es naturalista. Integra, multiplica, suma, crea, unifica. Atiende el todo. Estudia relaciones. Es flexible y dinámico. Acepta la incertidumbre, el misterio. Acentúa el ser, el amar. Reconoce la inteligencia emocional y valora la intuición.

Cómo cambiar.

Entonces, si deseas hacértela fácil (te aclaro que, en el gran marco de la Vida, Dios (o lo que creas) no te va a dar una medalla extra por llevarla difícil: Él quiere tu felicidad y que uses tu creatividad para enaltecer este maravilloso mundo), ¿qué necesitas?


Entregarte, confiar, aceptarte y aceptar, calmarte, cuidarte, liberarte, agradecer, alegrarte. Como notarás, algunas de estas cualidades son femeninas. Tiene que ser así para equilibrar. Seas hombre o mujer, debes sacar tus aspectos femeninos y valorarlos. El mundo ahora no los reconoce ni los estima.


Si algo no funciona, ¿qué haces? Redoblas los esfuerzos y luchas porque crees que “más es mejor”.  Muchas veces, no sólo no lo consigues, sino que terminas agotado, vacío, sin rumbo y desesperanzado.

¿Y si te aquietas, 🙇‍♂️

respiras, 👃

te entregas a lo que sucede, 😌

haces silencio, 🤫

dejas venir las posibles enseñanzas, 👩‍🏫

las aceptas, 🗣

haces los cambios interiores que se necesitan, 👩‍🌾

pruebas por otro lado, ⬆️

te abres a las sincronicidades, ✨

agradeces las bendiciones y lo que va surgiendo, 👍

te regocijas en tu poder y creatividad? 😍

Por supuesto, esto requiere una profunda fe en ti y en la Vida, una renuncia a tus convencionalismos y una entrega al fluir natural del Ahora. ¿Suena incomprensible? Sólo para tu Ego. Tu Alma vibra de esa forma. Si necesitas ayuda para ponerlo en práctica, aquí estoy.

Tu Carta de Diseño Humano te brinda las Estrategias que necesitas en este nuevo paradigma.

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