Tengo poca energía y poca paciencia, así que suelo dejar rápidamente las cosas que me incomodan o me dañan. Como todo, tiene sus pros (no permito que el perjuicio escale y me salvo de varios desastres) y contras (a veces, abandono antes de tiempo o me salgo de situaciones potencialmente buenas). Por eso, me llaman la atención las personas que soportan hasta lo insoportable.

Es lo más frecuente, en realidad. También tiene sus pros, ya que permite que logren sus propósitos o den más oportunidades a que algo suceda. El problema es cuando se quedan en condiciones o relaciones nocivas, con el pretexto de que ya cambiarán (no lo harán, sin importar lo que suceda) o porque las normalizaron (así son las cosas) o porque no quieren hacer daño a otros (pobrecito, no puede con eso).

Esto último es lo que más me subleva, ya que prefieren hacerse daño a sí mismos, en lugar de permitir que el otro encuentre su propio aprendizaje. Porque de eso se trata, de que dejen que el otro halle sus herramientas, sepa hasta dónde puede llegar, qué potenciales tiene. Al seguir “salvándolo”, lo hacen dependiente, inservible, cómodo, pero ellos son los buenos samaritanos que ayudan… hasta que el otro se resiente por ser el inútil y, consciente o inconscientemente, se vuelve en contra.

Es que tenemos el sacrificio como norma: “si doy todo, me querrán o ganaré el cielo”. En el trabajo, es igual, “si trabajo más horas, si cada vez tomo más labores, me ascenderán o ganaré más”. No, la mayoría de las veces los utilizarán; sobre todo, pasa con las personas que tienen esta impronta muy fuerte, que terminan usadas y tiradas, en lugares esclavizantes y perniciosos.

Es interesante que muchos espacios (familia, empleos, estudios, etc.) funcionan como “escuelas” para aprender a ser uno mismo, apreciarse, cortar la toxicidad, movilizar recursos. Una vez logrado, se pueden ir a otros lugares donde sí se estime y respete esa autenticidad.

Los Generadores (un 70% de la humanidad) es otra norma: como tienen tanta energía y vienen a Hacer, aguantan mucho más y establecen el arquetipo de que hay que seguir sin importar nada. Sí importa: vale la salud mental, emocional y espiritual. Sí importa que estén bien, que elijan un ambiente beneficioso, donde su hacer sea reconocido, que hagan cosa que les gusten y se sientan satisfechos, porque así verdaderamente inspirarán y potenciarán a otros, a través del ejemplo.

No es aguantar, es SOSTENER lo que verdaderamente VALE tu energía, dedicación, creatividad, amor, tu alma. Es una afirmación de lo que eres. Aprende a apreciarte, a valorar tus dones y cualidades, capacidades y adiestramientos, experiencias y aprendizajes. Elige tu entorno, trabajos, vínculos, tu vida. Vienes con un diseño original, que es el Filtro a través del cual co-creas y Eres. Hónralo.

Si quieres conocer tu Filtro original, solicita tu Carta:





2 respuestas
Excelente nota! como siempre, cargada de conceptos que impactan en la conciencia… Gracias!
Muchas gracias, Gloria! Me alegra que te sirvan mis reflexiones.
Te mando un luminoso abrazo.