
No estás obligado a cumplir con los modelos insanos de una sociedad enferma. No eres un personaje en una publicidad.

Mientras no aprendamos a contenernos (mental y emocionalmente) a nosotros mismos, seguiremos usando a los demás para quejarnos, para victimizarnos, para echar culpas, para que nos “ayuden” (como niños desvalidos).

En esta dualidad exacerbada que estamos viviendo (una “grieta” que es mundial), las polaridades extremas que residen en nuestro interior saldrán a la superficie para ser sanadas e integradas. Esto se irá agravando cada vez más, así que es ineludible que contribuyamos con nuestra propia armonía y unidad. Comencemos ya.

La vida es un proceso de aprendizaje dentro de una espiral evolutiva que se hace a través del cuerpo.

En la era de la información, pensamos que saber es lo único que necesitamos para cambiar.

Lo que te han arrancado era necesario para que te pares sobre tus propios pies; para que aprendas a confiar en ti y en la vida; para que se renueven tus relaciones, tus objetivos, tus cualidades, tus circunstancias.

¿Cuándo escucharás tu sabiduría intrínseca? Cuando vuelvas al cuerpo, al silencio, a la lentitud, a la conexión. Lo que necesitas ya está dentro de ti.

Es un Maestro compasivo que pone límites y nos anuncia que debemos hacer cambios.
