
En lugar de cambiar las cosas por odio o dolor, hágamoslo por comprensión, compasión y amor.

¿Qué podemos aprender este año? A conectar con nuestro Ser MIENTRAS hacemos nuestra vida cotidiana, a dejarnos fluir escuchando el cuerpo, a estar conscientes y presentes, a permitir que el camino nos encuentre, a tener disciplina, paciencia y perseverancia, a ser agradecidos, amables y verdaderos. Te acompaño.

Esto es lo que comienza en el 2020: un nuevo mundo desde nuestra voz verdadera, desde la creatividad, desde la guía del Ser a través de nuestro diseño original, desde lo que está sostenido por la Tierra y el Cielo unidos.

Ahora, es momento de abrir el panorama, de elevarnos por encima de las miserias de 3D, de proponernos otras metas, de liberar el potencial enorme que traemos: ser co-creadores.

Si no cambiamos verdaderamente el quiénes, el qué y el cómo, no será posible ninguna mutación. ¿Quiénes somos? Seres divinos, transitando una experiencia humana. ¿Qué hacemos? Espiritualizar la materia. ¿Cómo lograrlo? Siendo libres, sensibles, potentes, alegres, serenos, conscientes, abundantes, amorosos. ¡Eso es una re-evolución!

Sana tu vida y tus emociones, para que tu Ser tenga espacio para guiarte y protegerte. Estamos creando un nuevo mundo y será muchísimo mejor que este, pero no será de la noche a la mañana. Te necesitamos.

De una manera ideal, desapegarnos es liberarnos o apartarnos de una persona o de un problema con amor. Mental, emocional y a veces físicamente nos desembarazamos de nuestro involucramiento insano (y a menudo doloroso) con la vida y responsabilidades de otra persona, y de los problemas que no podemos resolver.

Cada uno de nosotros produce una mirada y una vivencia que es necesaria: tiene proporciones diferentes de femenino, masculino, humano, divino, pobre, rico, culto, sabio, abierto, cerrado, definido, sin definir, racional, emocional, energético, eficiente… ¡tan variable, exuberante, valioso, expansivo, fecundo… infinito como se nos ocurra!!
