
De esclavos de las máquinas a ser máquinas esclavas.
En cierto sentido, vi el nacimiento de la vuelta de tuerca del capitalismo: de esclavos de la máquina a ser máquinas esclavas, de ser dirigidos a ser automotivados.

En cierto sentido, vi el nacimiento de la vuelta de tuerca del capitalismo: de esclavos de la máquina a ser máquinas esclavas, de ser dirigidos a ser automotivados.

Saber cómo venimos “cableados” facilita nuestros aprendizajes y nos permite brindar lo nuestro a los demás, confiados en nuestras decisiones y el fluir de la vida.

Un gran aprendizaje de estos tiempos es que la vida pasa por el cuerpo, por los vínculos, por los pequeños hechos de cada día, en donde se muestra la verdad de lo que somos.

Si te obstinas con algo que no mejorará ni resuena contigo, te estás perdiendo de la oportunidad de lo que sí es para ti, de lo nuevo que la Vida te ofrecerá cuando sueltes lo que te obsesionas en aferrar.

Somos lo que nos impide avanzar, con tantos miedos, dudas y expectativas.

Si todos pudiéramos lanzar nuevas y preciosas semillas a la tierra, seguramente otros cosecharán sagrados frutos.
